CAPITULO # 4 LA
VISIÓN MÍTICA DEL MUNDO
... un delicado equilibrio de poder entre
las fuerzas del bien y del mal...
De
nuevo Sofïa se encontró delante del buzón había, un sobre amarillo con el
nombre de Sofía escrito. Abrió la puerta de la casa y dejó dentro la cartera y
el correo, antes de irse corriendo al Callejón. Sacó nuevas hojas escritas a
máquina y comenzó a leer
¡Hola,
Sofía! Tenemos mucho que hacer, de modo que empecemos ya.
Por
filosofía entendemos una manera de pensar totalmente nueva que surgió en Grecia
alrededor del año600 antes de Cristo. Hasta entonces, habían sido las distintas
religiones las que habían dado a la gente las respuestas a todas esas preguntas
que se hacían. Estas explicaciones religiosas se transmitieron de generación en
generación a través de los mitos.
Un
mito es un relato sobre dioses, un relato que pretende explicar el principio de
la vida.
Por
todo el mundo ha surgido, en el transcurso de los milenios, una enorme flora de
explicaciones míticas a las cuestiones filosóficas. Los filósofos griegos
intentaron enseñar a los seres humanos que no debían fiarse de tales
explicaciones.
Para
poder entender la manera de pensar de los primeros filósofos, necesitamos
comprender lo que quiere decir tener una visión mítica del mundo. Utilizaremos
como ejemplos algunas ideas de la mitología nórdica; no hace falta cruzar el
río para coger agua.
Seguramente
habrás oído hablar de Tor y su martillo.
Antes
de que el cristianismo llegara a Noruega, la gente creía que Tor viajaba por el
cielo en un carro tirado por dos machos cabríos.
Cuando
agitaba su martillo, había truenos y rayos.
La
palabra noruega «torden» (truenos) significa precisamente eso, «ruidos de Tor».
Cuando
hay rayos y truenos, también suele llover. La lluvia tenía una importancia
vital para los agricultores en la época vikinga; por eso Tor fue adorado como
el dios de la fertilidad.
Es
decir: la respuesta mítica a por que llueve, era que Tor agitaba su martillo;
y, cuando llovía, todo crecía bien en el campo.
Resultaba
en sí incomprensible cómo las plantas en el campo crecían y daban frutos, pero
los agricultores intuían que tenía que ver con la lluvia. Y, además, todos
creían que la lluvia tenía algo que ver con Tor, lo que le convirtió en uno de
los dioses más importantes del Norte.
Tor
también era importante en otro contexto, en un contexto que tenía que ver con
todo el concepto del mundo.
Los
vikingos se imaginaban que el mundo habitado era una isla constantemente
amenazada por peligros externos. A esa parte del mundo la llamaban Midgard (el
patio en el medio), es decir, el reino situado en el medio. En Midgard se
encontraba además Asgard (el patio de los dioses), que era el hogar de los
dioses.
Fuera
de Midgard estaba Urgard (el patio de fuera), es decir, el reino que se
encontraba fuera. Aquí vivían los peligrosos trolls (gigantes), que
constantemente intentaban destruir el mundo mediante astutos trucos.
A
esos monstruos malvados se les suele llamar “fuerzas del caos”. Tanto en la
religión nórdica como en la mayor parte de otras culturas, los seres humanos
tenían la sensación de que había un delicado equilibrio de poder entre las
fuerzas del bien y del mal.
Los
trolls podían destruir Midgard raptando a la diosa de la fertilidad, Freya. Si
lo lograban, en los campos no crecería nada y las mujeres no darían a luz. Por
eso era tan importante que los dioses buenos pudieran mantenerlos en jaque.
También
en este sentido Tor jugaba un papel importante. Su martillo no sólo traía la
lluvia, sino que también era un arma importante en la lucha contra las fuerzas
peligrosas. El martillo le daba un poder casi ilimitado. Por ejemplo, podía
echarlo tras los trolls y matarlos. Y además, no tenía que tener miedo de
perderlo, porque funcionaba como un bumerán, y siempre volvía a él.
He
aquí la explicación mítica de cómo se mantiene la naturaleza, y cómo se libra
una constante lucha entre el bien y el mal. Y esas explicaciones míticas eran
precisamente las que los filósofos rechazaban.
Pero
no se trataba únicamente de explicaciones. La gente no podía quedarse sentada
de brazos cruzados esperando a que interviniesen los dioses cuando amenazaban
las desgracias – tales como sequías o epidemias–. Las personas tenían que tomar
parte activa en la lucha contra el mal.
En
elprincipalmito noruego se cuenta se cuenta que Tor se quedó dormido y que,
cuando se despertó, su martillo había desaparecido. Se enfureció tanto que las
manos le temblaban y la barba le vibraba. Acompañado por su amigo Loke fue a
preguntar a Freya si le dejaba sus alas para que éste pudiera volar hasta
Jotunheimen (el hogar de los gigantes), con el fin de averiguar si eran los
trolls los que le habían robado el martillo. Allí Loke se encuentra con Trym,
el rey de los gigantes, que, en efecto, empieza a presumir de haber robado el
martillo y de haberlo escondido a ocho millas bajo tierra. Y añade que no
devolverá el martillo hasta que no logre casarse con Freya.
Mientras
los trolls tengan en su poder el martillo de Tor, tienen el poder total sobre
el mundo de los dioses y de los humanos. Y a cambio del martillo exigen a
Freya. Pero tal intercambio resulta igual de imposible: si los dioses tienen
que desprenderse de su diosa de la fertilidad, la que vela por todo lo que es
vida, la hierba en el campo se marchitará y los dioses y los humanos morirán.
Es decir, la situación no tiene salida.
El
mito cuenta que Loke vuelve a Asgard, donde pide a Freya que se vista de novia,
porque hay que casarla con los trolls.
Desgraciadamente,
Freya se enfada y dice que la gente pensará que está loca por los hombres si
accede a casarse con un troll. Entonces al dios Heimdal se le ocurre una
excelente idea. Sugiere que disfracen a Tor de novia. Podrán atarle el pelo y
ponerle piedras en el pecho para que parezca una mujer. Evidentemente a Tor no
le hace muy feliz esta propuesta, pero entiende finalmente que la única
posibilidad que tienen los dioses de recuperar el martillo es seguir el consejo
de Heimdal.
Al
final, Tor se viste de novia. Loke le va a acompañar como dama de honor.
«Vayamos las dos mujeres a Jotunheimen», dice Loke.
En
cuanto llegan a Jotunheimen, los trolls empiezan los preparativos de la boda.
Pero, durante la fiesta nupcial, la novia – es decir Tor–, se come un buey
entero y ocho salmones. También se bebe tres barriles de cerveza. A Trym le
extraña, y los «soldados del comando» disfrazados están a punto de ser
descubiertos. Pero Loke consigue escapar de la peligrosa situación. Dice que
Freya no ha comido en ocho noches por la enorme ilusión que le hacía ir a
Jotunheimen. Trym levanta el velo para besar a la novia, pero da un salto
delsusto, al mirar dentro de los agudos ojos de Tor. También esta vez es Loke
el que salva la situación. Dice que la novia no ha dormido en ocho noches por
la enorme ilusión que le hacía la boda. Entonces Trym ordena que se traiga el
martillo y que se ponga sobre las piernas de la novia, durante la ceremonia de
la boda.
Se
cuenta que Tor se echó a reír cuando le llevaron su martillo. Primero mató con
él a Trym, y luego a toda la estirpe de los gigantes. Y así el siniestro
secuestro tuvo un final feliz.
Una
vez más, Tor –el Batman o el James Bond de los dioses- había vencido a las
fuerzas del mal.
Hasta
ahí el propio mito, Sofía. ¿Pero qué significa en realidad? No creo que se haya
inventado sólo por gusto. Con este mito se pretende dar una explicación a algo.
Ese algo podría ser lo siguiente: cuando había sequías en el país, la gente
necesitaba una explicación de por qué no llovía. ¿Sería acaso porque los dioses
habían robado el martillo de Tor?
El
mito puede querer dar también una explicación a los cambios de estación del
año: en invierno, la naturaleza muere porque el martillo de Tor está en
Jotunheimen. Pero, en primavera, consigue recuperarlo. Así pues, el mito intenta dar a los seres humanos
respuestas a algo que no entienden.
Sólo
hemos echado un brevísimo vistazo al mundo de la mitología nórdica. Existe un
sinfín de mitos y muchísimos otros dioses. Ideas mitológicas de este tipo
florecían por el mundo entero antes de que los filósofos comenzaran a hurgar en
ellas.
También
los griegos tenían su visión mítica del mundo cuando surgió la primera
filosofía. Durante siglos, habían hablado de los dioses de generación en
generación.
En
Grecia los dioses se llamaban Zeus y Apolo, Hera y Atenea, Dionisio y Asclepio,
Heracles y Hefesto, por nombrar algunos. Alrededor del año 700 a. de C., gran
parte de los mitos griegos fueron plasmados por escrito por Homero y
Hesíodo.Con esto se creó una nueva situación. Al tener escritos los mitos, se
hizo posible discutirlos.
Los
primeros filósofos griegos criticaron la mitología de Homero sólo porque los
dioses se parecían mucho a los seres humanos y porque eran igual de egoístas y
de poco fiar que nosotros. Por primera vez se dijo que quizás los mitos no
fueran más que imaginaciones humanas.
Encontramos
un ejemplo de esta crítica de los mitos en el filósofo Jenófanes, (41) que
nació en el 570 a. de C. «Los seres humanos se han creado dioses a su propia
imagen», decía.
«Creen
que los dioses han nacido y que tienen cuerpo, vestidos e idioma como nosotros.
Los negros piensan que los dioses son negros y chatos, los tracios los imaginan
rubios y con ojos azules. Incluso si los bueyes, caballos y leones hubiesen
sabido pintar, habrían representado dioses con aspecto de bueyes, caballos y
leones!»
Precisamente
en esa época, los griegos fundaron una serie de ciudades-estado (42) en Grecia
y en las colonias griegas del sur de Italia y en Eurasia. En estos lugares los
esclavos hacían todo el trabajo físico, y los ciudadanos libres podían dedicar
su tiempo a la política y a la vida cultural.
En
estos ambientes urbanos evolucionó la manera de pensar de la gente. Un solo
individuo podía, por cuenta propia, plantear cuestiones sobre cómo debería
organizarse la sociedad. De esta manera, el individuo también podía hacer
preguntas filosóficas sin tener que recurrir a los mitos heredados.
Decimos
que tuvo lugar una evolución de una manera de pensar mítica a un razonamiento
basado en la experiencia y la razón. El objetivo de los primeros filósofos era
buscar explicaciones naturales a los procesos de la naturaleza.
ACTIVIDAD
1. Escribe, Qué es la visión mítica del mudo
según el texto
2.
¿Qué diferencia y semejanzas encuentras entre los hombres y los dioses griegos
3.
¿Qué es el mito según el texto?
4.
¿Por qué los filósofos critican la mitología de Homero?
Video: https://youtu.be/flOJubw6SG0