CAPÍTULO # 5: LOS FILÓSOFOS DE LA NATURALEZA
... nada puede surgir de la nada...
Cuando
su madre volvió del trabajo aquella tarde, Sofía estaba sentada en el balancín
del jardín, meditando sobre la posible relación entre el curso de filosofía y
esa Hilde Møller Knag que no recibiría ninguna felicitación de su padre en el
día de su cumpleaños.
–¡Sofía!
–la llamó su madre desde lejos–. ¡Ha llegado una carta para ti!
El
corazón le dio un vuelco. Ella misma había recogido el correo, de modo que esa
carta tenía que ser del filósofo. ¿Qué le podía decir a su madre?
Se levantó lentamente del balancín y se acercó a ella.
–No
lleva sello. A lo mejor es una carta de amor.
Sofía cogió la carta.
–¿No la vas a abrir?
¿Que podía decir?
–¿Has
visto alguna vez a alguien abrir sus cartas de amor delante de su madre?
Mejor
que pensara que ésa era la explicación. Le daba muchísima vergüenza, porque era
muy joven para recibir cartas de amor, pero le daría aún más vergüenza que se
supiera que estaba recibiendo un curso
completo de filosofía por correspondencia, de un filósofo totalmente
desconocido y que incluso jugaba con ella al escondite. Era uno de esos
pequeños sobres blancos. En su habitación, Sofía leyó tres nuevas preguntas
escritas en la nota dentro del sobre:
¿Existe una materia primaria
de la que todo lo demás está hecho?
¿El
agua puede convertirse en vino?
¿Cómo
pueden la tierra y el agua convertirse en una
rana?
A
Sofía estas preguntas le parecieron bastante chifladas, pero las estuvo dando
vueltas durante toda la tarde. También al día siguiente, en el instituto,
volvió a meditar sobre ellas, una por una.
¿Existiría
una materia primaria,, de la que estaba hecho todo lo demás? Pero si existiera
una materia de la que estaba hecho todo el mundo, ¿cómo podía esta materia
única convertirse de pronto en una flor o, por qué no, en un elefante?
La
misma objeción era válida para la pregunta de si el agua podía convertirse en
vino. Sofía había oído el relato de Jesús, que convirtió el agua en vino, pero
nunca lo había entendido literalmente. Y si Jesús verdaderamente hubiese hecho
vino del agua se trataría más bien de un milagro y no de algo que fuera
realmente posible. Sofía era consciente de que tanto el vino como casi todo el
resto de la naturaleza contiene mucha agua. Pero aunque un pepino contuviera un
95% de agua, tendría que contener también alguna otra cosa para ser
precisamente un pepino y no sólo agua.
Luego
estaba lo de la rana. Le llamaba la atención que su profesor de filosofía se
interesara tanto por las ranas. Sofía podía estar de acuerdo en que una rana
estuviese compuesta de tierra y agua, pero la tierra no podía estar compuesta
entonces por una sola sustancia. Si la tierra estuviera compuesta por muchas
materias distintas, podría evidentemente pensarse que tierra y agua conjugadas
pudieran convertirse en rana; siempre y cuando la tierra y el agua pasaran por
el proceso del huevo de rana y del renacuajo, porque una rana no puede crecer
así como así en una huerta, por mucho esmero que ponga el horticultor al
regarla.
Al
volver del instituto aquel día, Sofía se encontró con otro sobre para ella en
el buzón. Se refugió en el Callejón, como lo había hecho los días anteriores
EL
PROYECTO DE LOS FILÓSOFOS PRESOCRÁTICOS
¡Ahí estás de nuevo! Pasemos
directamente a la lección de hoy, sin pasar por conejos blancos y cosas así. Te
contaré a grandes rasgos cómo han meditado los seres humanos sobre las
preguntas filosóficas desde la antigüedad griega hasta hoy. Pero todo llegará a
su debido tiempo. Debido a que esos filósofos vivieron en otros tiempos y quizás
en una cultura totalmente diferente a la nuestra, resulta a menudo práctico
averiguar cuál fue el proyecto de cada uno. Con ello quiero decir que debemos
intentar captar qué es lo que precisamente ese filósofo tiene tanto interés en
solucionar. Un filósofo puede interesarse por el origen de las plantas y los
animales. Otro puede querer averiguar si existe un dios o si el ser humano
tiene un alma inmortal. Cuando logremos extraer cuál es el «proyecto, de un
determinado filósofo, resultará más fácil seguir su manera de pensar. Pues un
solo filósofo no está obsesionado por todas las preguntas filosóficas. Siempre
digo «él», cuando hablo de los filósofos, y eso se debe a que la historia de la
filosofía está marcada por los hombres, ya que a la mujer se la ha reprimido
como ser pensante debido a su sexo. Es una pena porque, con ello, se ha perdido
una serie de experiencias importantes. Hasta nuestro propio siglo, la mujer no
ha entrado de lleno en la historia de la filosofía. No te pondré deberes, al
menos no complicados ejercicios de matemáticas. En este momento, la conjugación
de los verbos ingleses está totalmente fuera del ámbito de mi interés. Pero de
vez en cuando, te pondré un pequeño ejercicio de alumno. Si aceptas estas
condiciones, podemos ponernos en marcha.
LOS
FILÓSOFOS DE LA NATURALEZA
A los primeros filósofos de
Grecia se les suele llamar «filósofos de la naturaleza» porque, ante todo, se
interesaban por la naturaleza y por sus procesos. Ya nos hemos preguntado de
dónde procedemos. Muchas personas hoy en día se imaginan más o menos que algo
habrá surgido, en algún memento, de la nada. Esta idea no era tan corriente
entre los griegos.
Por alguna razón daban por
sentado que ese «algo» había existido siempre. Vemos, pues, que la gran
pregunta no era cómo todo pudo surgir de la nada. Los griegos se preguntaban,
más bien, cómo era posible que el agua se convirtiera en peces vivos y la tierra
inerte en grandes árboles o en flores de colores encendidos. ¡Por no hablar de
cómo un niño puede ser concebido en el seno de su madre! Los filósofos veían
con sus propios ojos cómo constantemente ocurrían cambios en la naturaleza.
¿Pero cómo podían ser posibles tales cambios? ¿Cómo podía algo pasar de ser una
sustancia para convertirse en algo completamente distinto, en vida, por
ejemplo? Los primeros filósofos tenían en común la creencia de que existía una
materia primaria, que era el origen de todos los cambios. No resulta fácil
saber cómo llegaron a esa conclusión, sólo sabemos que iba surgiendo la idea de
que tenía que haber una sola materia primaria que, más o menos, fuese el origen
de todos los cambios sucedidos en la naturaleza. Tenía que haber «algo» de lo
que todo procedía y a lo que todo volvía. Lo más interesante para nosotros no
es saber cuáles fueron las respuestas a las que llegaron esos primeros
filósofos, sino qué preguntas se hacían y qué tipo de respuestas buscaban. Nos
interesa más el cómo pensaban que precisamente lo que pensaban. Podemos
constatar que hacían preguntas sobre cambios visibles en la naturaleza.
Intentaron buscar algunas leyes naturales constantes. Querían entender los
sucesos de la naturaleza sin tener que recurrir a los mitos tradicionales. Ante
todo, intentaron entender los procesos de la naturaleza estudiando la misma
naturaleza. ¡Es algo muy distinto a explicar los relámpagos y los truenos, el
invierno y la primavera con referencias a sucesos mitológicos! De esta manera,
la filosofía se independizó de la religión. Podemos decir que los filósofos de
la naturaleza dieron los primeros pasos hacia una manera científica de pensar,
desencadenando todas las ciencias naturales posteriores. La mayor parte de lo
que dijeron y escribieron los filósofos de la naturaleza se perdió para la
posteridad. Lo poco que conocemos lo encontramos en los escritos de
Aristóteles, que vivió un par de siglos después de los primeros filósofos.
Aristóteles sólo se refiere a los resultados a que llegaron los filósofos que
le precedieron, lo que significa que no podemos saber siempre cómo llegaron a
sus conclusiones. Pero sabemos suficiente como para constatar que el proyecto
de los primeros filósofos griegos abarcaba preguntas en torno a la materia primaria
y a los cambios en la naturaleza.
ACTIVIDAD
1.
¿Por qué a los primeros filósofos griegos, se le llama filósofos de la
naturaleza? ¿Qué pretendían?
2.
Qué piensas tu… ¿existe una materia prima de la que todo está hecho?
3 ¿Qué fue lo que llevó a los filósofos Presocráticos a llevar a sus
conclusiones filosóficas?
4. Explica cada una de las teorías filosóficas de cada uno de los filósofos
5. ¿Cuáles
son las diferencias y semejanzas entre cada uno de estos filósofos?
6.
¿Por qué la mujer no ha entrado de lleno a la historia de la filosofía? ¿Qué
piensas de eso?
Video:
https://youtu.be/q72MYQ2LvRs
