lunes, 11 de mayo de 2026

SEMANA # 15 FILOSOFÍA

 

CAPÍTULO # 5: LOS FILÓSOFOS DE LA NATURALEZA




... nada puede surgir de la nada...

 

 

Cuando su madre volvió del trabajo aquella tarde, Sofía estaba sentada en el balancín del jardín, meditando sobre la posible relación entre el curso de filosofía y esa Hilde Møller Knag que no recibiría ninguna felicitación de su padre en el día de su cumpleaños.

–¡Sofía! –la llamó su madre desde lejos–. ¡Ha llegado una carta para ti!

El corazón le dio un vuelco. Ella misma había recogido el correo, de modo que esa carta tenía que ser del filósofo. ¿Qué le podía decir a su madre?

Se levantó lentamente del balancín y se acercó a ella.

–No lleva sello. A lo mejor es una carta de amor. Sofía cogió la carta.

–¿No la vas a abrir?

¿Que podía decir?

–¿Has visto alguna vez a alguien abrir sus cartas de amor delante de su madre?

Mejor que pensara que ésa era la explicación. Le daba muchísima vergüenza, porque era muy joven para recibir cartas de amor, pero le daría aún más vergüenza que se supiera que estaba recibiendo un curso completo de filosofía por correspondencia, de un filósofo totalmente desconocido y que incluso jugaba con ella al escondite. Era uno de esos pequeños sobres blancos. En su habitación, Sofía leyó tres nuevas preguntas escritas en la nota dentro del sobre:

 

¿Existe una materia primaria de la que todo lo demás está hecho?

¿El agua puede convertirse en vino?

¿Cómo pueden la tierra y el agua convertirse en una rana?

 

A Sofía estas preguntas le parecieron bastante chifladas, pero las estuvo dando vueltas durante toda la tarde. También al día siguiente, en el instituto, volvió a meditar sobre ellas, una por una.

¿Existiría una materia primaria,, de la que estaba hecho todo lo demás? Pero si existiera una materia de la que estaba hecho todo el mundo, ¿cómo podía esta materia única convertirse de pronto en una flor o, por qué no, en un elefante?

La misma objeción era válida para la pregunta de si el agua podía convertirse en vino. Sofía había oído el relato de Jesús, que convirtió el agua en vino, pero nunca lo había entendido literalmente. Y si Jesús verdaderamente hubiese hecho vino del agua se trataría más bien de un milagro y no de algo que fuera realmente posible. Sofía era consciente de que tanto el vino como casi todo el resto de la naturaleza contiene mucha agua. Pero aunque un pepino contuviera un 95% de agua, tendría que contener también alguna otra cosa para ser precisamente un pepino y no sólo agua.

Luego estaba lo de la rana. Le llamaba la atención que su profesor de filosofía se interesara tanto por las ranas. Sofía podía estar de acuerdo en que una rana estuviese compuesta de tierra y agua, pero la tierra no podía estar compuesta entonces por una sola sustancia. Si la tierra estuviera compuesta por muchas materias distintas, podría evidentemente pensarse que tierra y agua conjugadas pudieran convertirse en rana; siempre y cuando la tierra y el agua pasaran por el proceso del huevo de rana y del renacuajo, porque una rana no puede crecer así como así en una huerta, por mucho esmero que ponga el horticultor al regarla.

Al volver del instituto aquel día, Sofía se encontró con otro sobre para ella en el buzón. Se refugió en el Callejón, como lo había hecho los días anteriores

EL PROYECTO DE LOS FILÓSOFOS PRESOCRÁTICOS

¡Ahí estás de nuevo! Pasemos directamente a la lección de hoy, sin pasar por conejos blancos y cosas así. Te contaré a grandes rasgos cómo han meditado los seres humanos sobre las preguntas filosóficas desde la antigüedad griega hasta hoy. Pero todo llegará a su debido tiempo. Debido a que esos filósofos vivieron en otros tiempos y quizás en una cultura totalmente diferente a la nuestra, resulta a menudo práctico averiguar cuál fue el proyecto de cada uno. Con ello quiero decir que debemos intentar captar qué es lo que precisamente ese filósofo tiene tanto interés en solucionar. Un filósofo puede interesarse por el origen de las plantas y los animales. Otro puede querer averiguar si existe un dios o si el ser humano tiene un alma inmortal. Cuando logremos extraer cuál es el «proyecto, de un determinado filósofo, resultará más fácil seguir su manera de pensar. Pues un solo filósofo no está obsesionado por todas las preguntas filosóficas. Siempre digo «él», cuando hablo de los filósofos, y eso se debe a que la historia de la filosofía está marcada por los hombres, ya que a la mujer se la ha reprimido como ser pensante debido a su sexo. Es una pena porque, con ello, se ha perdido una serie de experiencias importantes. Hasta nuestro propio siglo, la mujer no ha entrado de lleno en la historia de la filosofía. No te pondré deberes, al menos no complicados ejercicios de matemáticas. En este momento, la conjugación de los verbos ingleses está totalmente fuera del ámbito de mi interés. Pero de vez en cuando, te pondré un pequeño ejercicio de alumno. Si aceptas estas condiciones, podemos ponernos en marcha.

LOS FILÓSOFOS DE LA NATURALEZA

A los primeros filósofos de Grecia se les suele llamar «filósofos de la naturaleza» porque, ante todo, se interesaban por la naturaleza y por sus procesos. Ya nos hemos preguntado de dónde procedemos. Muchas personas hoy en día se imaginan más o menos que algo habrá surgido, en algún memento, de la nada. Esta idea no era tan corriente entre los griegos.

Por alguna razón daban por sentado que ese «algo» había existido siempre. Vemos, pues, que la gran pregunta no era cómo todo pudo surgir de la nada. Los griegos se preguntaban, más bien, cómo era posible que el agua se convirtiera en peces vivos y la tierra inerte en grandes árboles o en flores de colores encendidos. ¡Por no hablar de cómo un niño puede ser concebido en el seno de su madre! Los filósofos veían con sus propios ojos cómo constantemente ocurrían cambios en la naturaleza. ¿Pero cómo podían ser posibles tales cambios? ¿Cómo podía algo pasar de ser una sustancia para convertirse en algo completamente distinto, en vida, por ejemplo? Los primeros filósofos tenían en común la creencia de que existía una materia primaria, que era el origen de todos los cambios. No resulta fácil saber cómo llegaron a esa conclusión, sólo sabemos que iba surgiendo la idea de que tenía que haber una sola materia primaria que, más o menos, fuese el origen de todos los cambios sucedidos en la naturaleza. Tenía que haber «algo» de lo que todo procedía y a lo que todo volvía. Lo más interesante para nosotros no es saber cuáles fueron las respuestas a las que llegaron esos primeros filósofos, sino qué preguntas se hacían y qué tipo de respuestas buscaban. Nos interesa más el cómo pensaban que precisamente lo que pensaban. Podemos constatar que hacían preguntas sobre cambios visibles en la naturaleza. Intentaron buscar algunas leyes naturales constantes. Querían entender los sucesos de la naturaleza sin tener que recurrir a los mitos tradicionales. Ante todo, intentaron entender los procesos de la naturaleza estudiando la misma naturaleza. ¡Es algo muy distinto a explicar los relámpagos y los truenos, el invierno y la primavera con referencias a sucesos mitológicos! De esta manera, la filosofía se independizó de la religión. Podemos decir que los filósofos de la naturaleza dieron los primeros pasos hacia una manera científica de pensar, desencadenando todas las ciencias naturales posteriores. La mayor parte de lo que dijeron y escribieron los filósofos de la naturaleza se perdió para la posteridad. Lo poco que conocemos lo encontramos en los escritos de Aristóteles, que vivió un par de siglos después de los primeros filósofos. Aristóteles sólo se refiere a los resultados a que llegaron los filósofos que le precedieron, lo que significa que no podemos saber siempre cómo llegaron a sus conclusiones. Pero sabemos suficiente como para constatar que el proyecto de los primeros filósofos griegos abarcaba preguntas en torno a la materia primaria y a los cambios en la naturaleza.

ACTIVIDAD

1. ¿Por qué a los primeros filósofos griegos, se le llama filósofos de la naturaleza? ¿Qué pretendían?

2. Qué piensas tu… ¿existe una materia prima de la que todo está hecho?

3 ¿Qué fue lo que llevó a los filósofos Presocráticos a llevar a sus conclusiones filosóficas?

 

4. Explica cada una de las teorías filosóficas de cada uno de los filósofos

 

5. ¿Cuáles son las diferencias y semejanzas entre cada uno de estos filósofos?

6. ¿Por qué la mujer no ha entrado de lleno a la historia de la filosofía? ¿Qué piensas de eso?

 

 

Video: https://youtu.be/q72MYQ2LvRs

 

lunes, 4 de mayo de 2026

SEMANA # 14 FILOSOFÍA

 

LA ACTIVIDAD DE APOYO SÓLO LA PRESENTAN LOS ESTUDIANTES QUE SU RESULTADO EN EL ÁREA DE FILOSOFIA FUE BAJO (BJ)

ACTIVIDAD DE APOYO FILOSOFÍA

PRIMER PERIODO

 

 

Área/Asignatura: FILOSOFÍA                                                        Grado: SÉPTIMO

Maestro/a: SANDRA RAMIREZ                          

Fecha Asignación: 8 MAYO 2026

 

 

Como el estudiante no alcanzó los objetivos mínimos del área durante el periodo, su última oportunidad para lograrlo es la realización de las actividades de apoyo que aparecen a continuación. 

Las actividades correspondientes a este periodo se presentarán del 11 AL 22  MAYO 2026 durante las clases.

 

 

Actividad Pedagógica

 

§      REALIZA UN ENSAYO DE MINIMO UNA PÁGINA , DONDE EXPLIQUES: ¿DE QUÉ MANERA EL MITO SE CONSTITUYÓ EN EL ACERCAMIENTO DEL HOMBRE AL CONOCIMIENTO?

 

 

§      ESTAR AL DIA CON TODAS LAS ACTIVIDADES REALIZADAS DURANTE EL PRIMER PERIODO.

 

Observaciones: Sólo se reciben los trabajos en las fechas indicadas. Y la calificación es de 1.0 a 3.0

 

 

lunes, 27 de abril de 2026

SEMANA # 13 FILOSOFÍA

 

CAPITULO # 4 LA VISIÓN MÍTICA DEL MUNDO



... un delicado equilibrio de poder entre las fuerzas del bien y del mal...

De nuevo Sofïa se encontró delante del buzón había, un sobre amarillo con el nombre de Sofía escrito. Abrió la puerta de la casa y dejó dentro la cartera y el correo, antes de irse corriendo al Callejón. Sacó nuevas hojas escritas a máquina y comenzó a leer

¡Hola, Sofía! Tenemos mucho que hacer, de modo que empecemos ya.

Por filosofía entendemos una manera de pensar totalmente nueva que surgió en Grecia alrededor del año600 antes de Cristo. Hasta entonces, habían sido las distintas religiones las que habían dado a la gente las respuestas a todas esas preguntas que se hacían. Estas explicaciones religiosas se transmitieron de generación en generación a través de los mitos.

Un mito es un relato sobre dioses, un relato que pretende explicar el principio de la vida.

Por todo el mundo ha surgido, en el transcurso de los milenios, una enorme flora de explicaciones míticas a las cuestiones filosóficas. Los filósofos griegos intentaron enseñar a los seres humanos que no debían fiarse de tales explicaciones.

Para poder entender la manera de pensar de los primeros filósofos, necesitamos comprender lo que quiere decir tener una visión mítica del mundo. Utilizaremos como ejemplos algunas ideas de la mitología nórdica; no hace falta cruzar el río para coger agua.

Seguramente habrás oído hablar de Tor y su martillo.

Antes de que el cristianismo llegara a Noruega, la gente creía que Tor viajaba por el cielo en un carro tirado por dos machos cabríos.

Cuando agitaba su martillo, había truenos y rayos.

La palabra noruega «torden» (truenos) significa precisamente eso, «ruidos de Tor».

Cuando hay rayos y truenos, también suele llover. La lluvia tenía una importancia vital para los agricultores en la época vikinga; por eso Tor fue adorado como el dios de la fertilidad.

Es decir: la respuesta mítica a por que llueve, era que Tor agitaba su martillo; y, cuando llovía, todo crecía bien en el campo.

Resultaba en sí incomprensible cómo las plantas en el campo crecían y daban frutos, pero los agricultores intuían que tenía que ver con la lluvia. Y, además, todos creían que la lluvia tenía algo que ver con Tor, lo que le convirtió en uno de los dioses más importantes del Norte.

Tor también era importante en otro contexto, en un contexto que tenía que ver con todo el concepto del mundo.

Los vikingos se imaginaban que el mundo habitado era una isla constantemente amenazada por peligros externos. A esa parte del mundo la llamaban Midgard (el patio en el medio), es decir, el reino situado en el medio. En Midgard se encontraba además Asgard (el patio de los dioses), que era el hogar de los dioses.

Fuera de Midgard estaba Urgard (el patio de fuera), es decir, el reino que se encontraba fuera. Aquí vivían los peligrosos trolls (gigantes), que constantemente intentaban destruir el mundo mediante astutos trucos.

A esos monstruos malvados se les suele llamar “fuerzas del caos”. Tanto en la religión nórdica como en la mayor parte de otras culturas, los seres humanos tenían la sensación de que había un delicado equilibrio de poder entre las fuerzas del bien y del mal.

Los trolls podían destruir Midgard raptando a la diosa de la fertilidad, Freya. Si lo lograban, en los campos no crecería nada y las mujeres no darían a luz. Por eso era tan importante que los dioses buenos pudieran mantenerlos en jaque.

También en este sentido Tor jugaba un papel importante. Su martillo no sólo traía la lluvia, sino que también era un arma importante en la lucha contra las fuerzas peligrosas. El martillo le daba un poder casi ilimitado. Por ejemplo, podía echarlo tras los trolls y matarlos. Y además, no tenía que tener miedo de perderlo, porque funcionaba como un bumerán, y siempre volvía a él.

He aquí la explicación mítica de cómo se mantiene la naturaleza, y cómo se libra una constante lucha entre el bien y el mal. Y esas explicaciones míticas eran precisamente las que los filósofos rechazaban.

Pero no se trataba únicamente de explicaciones. La gente no podía quedarse sentada de brazos cruzados esperando a que interviniesen los dioses cuando amenazaban las desgracias – tales como sequías o epidemias–. Las personas tenían que tomar parte activa en la lucha contra el mal.

En elprincipalmito noruego se cuenta se cuenta que Tor se quedó dormido y que, cuando se despertó, su martillo había desaparecido. Se enfureció tanto que las manos le temblaban y la barba le vibraba. Acompañado por su amigo Loke fue a preguntar a Freya si le dejaba sus alas para que éste pudiera volar hasta Jotunheimen (el hogar de los gigantes), con el fin de averiguar si eran los trolls los que le habían robado el martillo. Allí Loke se encuentra con Trym, el rey de los gigantes, que, en efecto, empieza a presumir de haber robado el martillo y de haberlo escondido a ocho millas bajo tierra. Y añade que no devolverá el martillo hasta que no logre casarse con Freya.

Mientras los trolls tengan en su poder el martillo de Tor, tienen el poder total sobre el mundo de los dioses y de los humanos. Y a cambio del martillo exigen a Freya. Pero tal intercambio resulta igual de imposible: si los dioses tienen que desprenderse de su diosa de la fertilidad, la que vela por todo lo que es vida, la hierba en el campo se marchitará y los dioses y los humanos morirán. Es decir, la situación no tiene salida.

 

 

El mito cuenta que Loke vuelve a Asgard, donde pide a Freya que se vista de novia, porque hay que casarla con los trolls.

Desgraciadamente, Freya se enfada y dice que la gente pensará que está loca por los hombres si accede a casarse con un troll. Entonces al dios Heimdal se le ocurre una excelente idea. Sugiere que disfracen a Tor de novia. Podrán atarle el pelo y ponerle piedras en el pecho para que parezca una mujer. Evidentemente a Tor no le hace muy feliz esta propuesta, pero entiende finalmente que la única posibilidad que tienen los dioses de recuperar el martillo es seguir el consejo de Heimdal.

Al final, Tor se viste de novia. Loke le va a acompañar como dama de honor. «Vayamos las dos mujeres a Jotunheimen», dice Loke.

 

En cuanto llegan a Jotunheimen, los trolls empiezan los preparativos de la boda. Pero, durante la fiesta nupcial, la novia – es decir Tor–, se come un buey entero y ocho salmones. También se bebe tres barriles de cerveza. A Trym le extraña, y los «soldados del comando» disfrazados están a punto de ser descubiertos. Pero Loke consigue escapar de la peligrosa situación. Dice que Freya no ha comido en ocho noches por la enorme ilusión que le hacía ir a Jotunheimen. Trym levanta el velo para besar a la novia, pero da un salto delsusto, al mirar dentro de los agudos ojos de Tor. También esta vez es Loke el que salva la situación. Dice que la novia no ha dormido en ocho noches por la enorme ilusión que le hacía la boda. Entonces Trym ordena que se traiga el martillo y que se ponga sobre las piernas de la novia, durante la ceremonia de la boda.

Se cuenta que Tor se echó a reír cuando le llevaron su martillo. Primero mató con él a Trym, y luego a toda la estirpe de los gigantes. Y así el siniestro secuestro tuvo un final feliz.

Una vez más, Tor –el Batman o el James Bond de los dioses- había vencido a las fuerzas del mal.

Hasta ahí el propio mito, Sofía. ¿Pero qué significa en realidad? No creo que se haya inventado sólo por gusto. Con este mito se pretende dar una explicación a algo. Ese algo podría ser lo siguiente: cuando había sequías en el país, la gente necesitaba una explicación de por qué no llovía. ¿Sería acaso porque los dioses habían robado el martillo de Tor?

El mito puede querer dar también una explicación a los cambios de estación del año: en invierno, la naturaleza muere porque el martillo de Tor está en Jotunheimen. Pero, en primavera, consigue recuperarlo. Así pues, el mito intenta dar a los seres humanos respuestas a algo que no entienden.

 

Sólo hemos echado un brevísimo vistazo al mundo de la mitología nórdica. Existe un sinfín de mitos y muchísimos otros dioses. Ideas mitológicas de este tipo florecían por el mundo entero antes de que los filósofos comenzaran a hurgar en ellas.

También los griegos tenían su visión mítica del mundo cuando surgió la primera filosofía. Durante siglos, habían hablado de los dioses de generación en generación.

En Grecia los dioses se llamaban Zeus y Apolo, Hera y Atenea, Dionisio y Asclepio, Heracles y Hefesto, por nombrar algunos. Alrededor del año 700 a. de C., gran parte de los mitos griegos fueron plasmados por escrito por Homero y Hesíodo.Con esto se creó una nueva situación. Al tener escritos los mitos, se hizo posible discutirlos.

Los primeros filósofos griegos criticaron la mitología de Homero sólo porque los dioses se parecían mucho a los seres humanos y porque eran igual de egoístas y de poco fiar que nosotros. Por primera vez se dijo que quizás los mitos no fueran más que imaginaciones humanas.

 

Encontramos un ejemplo de esta crítica de los mitos en el filósofo Jenófanes, (41) que nació en el 570 a. de C. «Los seres humanos se han creado dioses a su propia imagen», decía.

 

«Creen que los dioses han nacido y que tienen cuerpo, vestidos e idioma como nosotros. Los negros piensan que los dioses son negros y chatos, los tracios los imaginan rubios y con ojos azules. Incluso si los bueyes, caballos y leones hubiesen sabido pintar, habrían representado dioses con aspecto de bueyes, caballos y leones!»

Precisamente en esa época, los griegos fundaron una serie de ciudades-estado (42) en Grecia y en las colonias griegas del sur de Italia y en Eurasia. En estos lugares los esclavos hacían todo el trabajo físico, y los ciudadanos libres podían dedicar su tiempo a la política y a la vida cultural.

En estos ambientes urbanos evolucionó la manera de pensar de la gente. Un solo individuo podía, por cuenta propia, plantear cuestiones sobre cómo debería organizarse la sociedad. De esta manera, el individuo también podía hacer preguntas filosóficas sin tener que recurrir a los mitos heredados.

Decimos que tuvo lugar una evolución de una manera de pensar mítica a un razonamiento basado en la experiencia y la razón. El objetivo de los primeros filósofos era buscar explicaciones naturales a los procesos de la naturaleza.

 

ACTIVIDAD

1.  Escribe, Qué es la visión mítica del mudo según el texto

2. ¿Qué diferencia y semejanzas encuentras entre los hombres y los dioses griegos

3. ¿Qué es el mito según el texto?

4. ¿Por qué los filósofos critican la mitología de Homero?

Video:  https://youtu.be/flOJubw6SG0

 


lunes, 20 de abril de 2026

SEMANA # 12 FILOSOFÍA

 

CAPITULO # 3 UN SER EXTRAÑO




Aquí estoy de nuevo. Como ves, este curso de filosofía llegará en pequeñas dosis. He aquí unos comentarios más de introducción.

¿Dije ya que lo único que necesitamos para ser buenos filósofos es la capacidad de asombro? Si no lo dije, lo digo ahora: LO ÚNICO QUE NECESITAMOS PARA SER BUENOS FILÓSOFOS ES LA CAPACIDAD DE ASOMBRO.

 

Todos los niños pequeños tienen esa capacidad. No faltaría más. Tras unos cuantos meses, salen a una realidad totalmente nueva. Pero conforme van creciendo, esa capacidad de asombro parece ir disminuyendo. ¿A qué se debe? ¿Conoce Sofía Amundsen la respuesta a esta pregunta?

Veamos: si un recién nacido pudiera hablar, seguramente diría algo de ese extraño mundo al que ha llegado. Porque, aunque el niño no sabe hablar, vemos cómo señala las cosas de su alrededor y cómo intenta agarrar con curiosidad las cosas de la habitación.

Cuando empieza a hablar, el niño se para y grita «guau, guau» cada vez que ve un perro. Vemos cómo da saltos en su cochecito, agitando los brazos y gritando «guau, guau, guau, guau». Los que ya tenemos algunos años a lo mejor nos sentimos un poco agobiados por el entusiasmo del niño. «Sí, sí, es un guau, guau», decimos, muy conocedores del mundo, «tienes que estarte quietecito en el coche». No sentimos el mismo entusiasmo.

Hemos visto perros antes.

Quizás se repita este episodio de gran entusiasmo unas doscientas veces, antes de que el niño pueda ver pasar un perro sin perder los estribos. Pero antes de que el niño haya aprendido a hablar bien, y mucho antes de que aprenda a pensar filosóficamente, el mundo se ha convertido para él en algo habitual.

¡Una pena, digo yo!

Lo que a mí me preocupa es que tú seas de los que toman el mundo como algo asentado, querida Sofía. Para asegurarnos, vamos a hacer un par de experimentos mentales, antes de iniciar el curso de filosofía propiamente.

Imagínate que un día estás de paseo por el bosque. De pronto descubres una pequeña nave espacial en el sendero delante de ti. De la nave espacial sale un pequeño marciano que se queda parado, mirándote fríamente.

¿Qué habrías pensado tú en un caso así? Bueno, eso no importa,

¿Pero se te ha ocurrido alguna vez pensar que tú misma eres una marciana?

Es cierto que no es muy probable que te vayas a topar con un ser de otro planeta. Ni siquiera sabemos si hay vida en otros planetas. Pero puede ocurrir que te topes contigo misma. Puede que de pronto un día te detengas, y te veas de una manera completamente nueva. Quizás ocurra precisamente durante un paseo por el bosque.

Soy un ser extraño, pensarás. Soy un animal misterioso.

Es como si te despertaras de un larguísimo sueño, como la Bella Durmiente. ¿Quién soy?, te preguntarás. Sabes que gateas por un planeta en el universo. ¿Pero qué es el universo?

Si llegas a descubrirte a ti misma de ese modo, habrás descubierto algo igual de misterioso que aquel marciano que mencionamos hace un momento. No sólo has visto un ser del espacio, sino que sientes desde dentro que tú misma eres un ser tan misterioso como aquél.¿Me sigues todavía, Sofía?

Lo triste es que nos habituamos al mundo tal y como es.

Es como si durante el crecimiento perdiéramos la capacidad de dejarnos sorprender por el mundo. En ese caso, perdemos algo esencial, algo que los filósofos intentan volver a despertar en nosotros. Porque hay algo dentro de nosotros mismos que nos dice que la vida en sí es un gran enigma.

 

Es algo que hemos sentido incluso mucho antes de aprender a pensarlo.

 

Puntualizo: aunque las cuestiones filosóficas conciernen a todo el mundo, no todo el mundo se convierte en filósofo. Por diversas razones, la mayoría se aferra tanto a lo cotidiano que el propio asombro por la vida queda relegado a un segundo plano.

Para los niños, el mundo –y todo lo que hay en él- es algo nuevo, algo que provoca su asombro. No es así para todos los adultos. La mayor parte de los adultos ve el mundo como algo muy normal.

Precisamente en este punto los filósofos constituyen una honrosa excepción. Un filósofo jamás ha sabido habituarse del todo al mundo. Para él o ella, el mundo sigue siendo algo desmesurado, incluso algo enigmático y misterioso.

Por lo tanto, los filósofos y los niños pequeños tienen en común esa importante capacidad. Se podría decir que un filósofo sigue siendo tan susceptible como un niño pequeño durante toda la vida.

De modo que puedes elegir, querida Sofía. ¿Eres una niña pequeña que aún no ha llegado a ser la perfecta conocedora del mundo? ¿O eres una filósofa que puede jurar que jamás lo llegará a conocer?

Si simplemente niegas con la cabeza y no te reconoces ni en el niño ni en el filósofo, es porque tú también te has habituado tanto al mundo que te ha dejado de asombrar. En ese caso corres peligro. Por esa razón recibes este curso de filosofía, es decir, para asegurarnos. No quiero que tú justamente estés entre los indolentes e indiferentes. Quiero que vivas una vida despierta.

Recibirás el curso totalmente gratis. Por eso no se te devolverá ningún dinero si no lo terminas. No obstante, si quieres interrumpirlo, tienes todo tu derecho a hacerlo. En ese caso, tendrás que dejarme una señal en el buzón. Una rana viva estaría bien. Tiene que ser algo verde también; de lo contrario, el cartero se asustaría demasiado.

 

Solo los filósofos emprenden ese peligroso viaje hacia los límites extremos  de la EXISTENCIA y los demás dicen:

 

–¡Ah, qué pesados!.

Y continúan charlando como antes:

–Dame la mantequilla. ¿Qué valen esos zapatos hoy? ¿A cómo están los tomates?

Sofía entendió que el filósofo tenía razón.

 

ACTIVIDAD

 

Realiza un microensayo de tres párrafos teniendo en cuenta la siguiente explicación

 

MICRO ENSAYO

Se realiza un párrafo por cada paso se parte de una pregunta ¿para qué crees, que los seres humanos, necesitamos la capacidad de asombro?

1.    Primer párrafo INTRODUCCIÓN ( escribir de que se va a tratar el ensayo,  es una introducción al tema del asombro)

 

 

2.    Segundo párrafo DESARROLLO: responder la pregunta, con ayuda de lo que los filósofos han dicho sobre la importancia del asombro y dar tu aporte personal

 

3.    Tercer párrafo CONCLUSIONES: a que conclusiones se llega después de responder la pregunta ejemplo estoy de acuerdo con platón con a Aristóteles  o con las dos sobre lo que hablan acerca del asombro, ya que…

 

 


lunes, 13 de abril de 2026

SEMANA # 11 FILOSOFIA

 

EL ORIGEN DE  LA FILOSOFÍA


 


PROPÓSITO: Conocer el origen de la Filosofía presentado por el libro y película el mundo de Sofía

ACTIVIDAD:

1.    Selecciona y escribe las ideas principales del libro el mundo de Sofía, que la docente leerá en voz alta o que se escuchara en audio libro. Capitulo El Sombrero de Copa y ¿Qué es la Filosofía?

2.       Observación de la película el mundo de Sofía https://vimeo.com/132153695

3.    Si fueras un filósofo presocrático que elemento considerarías sería el origen de todo. Justifica tu respuesta.

AUDIO LIBRO CAPITULO: EL SOMBRERO DE COPA

... lo único que necesitamos para convertirnos en buenos filósofos es la capacidad de asombro...

 

Sofía dio por sentado que la persona que había escrito las cartas anónimas volvería a ponerse en contacto con ella. Mientras tanto, optó por no decir nada a nadie sobre este asunto.

En el instituto le resultaba difícil concentrarse en lo que decía el profesor; le parecía que sólo hablaba de cosas sin importancia.

¿Por qué no hablaba de lo que es el ser humano, o de lo que es el mundo y de cuál fue su origen?

Tuvo una sensación que jamás había tenido antes: en el instituto y en todas partes la gente se interesaba solo por cosas más o menos fortuitas. Pero también había algunas cuestiones grandes y difíciles cuyo estudio era mucho más importante que las asignaturas corrientes del colegio.

¿Conocía alguien las respuestas a preguntas de ese tipo? A Sofía, al menos, le parecía más importante pensar en ellas que estudiarse de memoria los verbos irregulares.

Al regresar a casa y abrir el buzón notó que el corazón le latía más deprisa. Al principio, solo encontró una carta del banco v unos grandes sobres amarillos para su madre. ¡Qué pena! Sofía había esperado ansiosa una nueva carta del remitente desconocido.

Al cerrar la puerta de la verja, descubrió su nombre en uno de los sobres grandes. Al dorso, por donde se abría, ponía: Curso de filosofía. Trátese con mucho cuidado

En el sobre había tres hojas grandes escritas a máquina y unidas con un clip. Sofía empezó a leer.

 

¿QUÉ ES LA FILOSOFÍA?

  Querida Sofía. Muchas personas tienen distintos hobbies. Unas coleccionan monedas       antiguas o sellos, a otras les gustan las labores, y otras emplean la mayor parte de su    tiempo    libre en la práctica de algún deporte.

A muchas les gusta también la lectura. Pero lo que leemos es muy variado. Unos leen sólo periódicos o cómics, a algunos les gustan las novelas. Aunque a mí me interesen los caballos no puedo exigir que todos los demás tengan los mismos intereses que yo.

¿Hay, no obstante, algo que debería interesar a todo el mundo?

 

¿Existe algo que concierna a todos los seres humanos, independientemente de quiénes sean o de en qué parte del mundo vivan? Sí, querida Sofía, hay algunas cuestiones que deberían interesar a todo el mundo. Sobre esas cuestiones trata este curso.

¿Qué es lo más importante en la vida? Si preguntamos a una persona que se encuentra en el límite del hambre, la respuesta será comida. Si dirigimos la misma pregunta a alguien que tiene frío, la respuesta será calor. Y si preguntamos a una persona que se siente sola, la respuesta seguramente será estar con otras personas.

 

Pero con todas esas necesidades cubiertas, ¿hay todavía algo que todo el mundo necesite? Los filósofos opinan que sí. Opinan que el ser humano no vive sólo de pan. Es evidente que todo el mundo necesita comer. Todo el mundo necesita también amor y cuidados. Pero aún hay algo más que todo el mundo necesita.

Necesitamos encontrar una respuesta a quién somos y por qué vivimos.

 

Interesarse por el por qué vivimos no es, por lo tanto, un interés tan fortuito o tan casual como, por ejemplo, coleccionar sellos.

 

Quien se interesa por cuestiones de ese tipo está preocupado por algo que ha interesado a los seres humanos desde que viven en este planeta.

 

La mejor manera de aproximarse a la filosofía es plantear algunas preguntas filosóficas:

 

¿Cómo se creó el mundo? ¿Existe alguna voluntad o intención detrás de lo que sucede? ¿Hay otra vida después de la muerte?

¿Cómo podemos solucionar problemas de ese tipo? Y, ante todo:

¿Cómo debemos vivir?

 

 

 

 

En todas las épocas, los seres humanos se han hecho preguntas de este tipo. No se conoce ninguna cultura que no se haya preocupado por saber quiénes son los seres humanos y de dónde procede el mundo.

 

No obstante, la historia nos muestra muchas respuestas diferentes a cada una de las preguntas que nos hemos hecho. Vemos, pues, que resulta más fácil hacerse preguntas filosóficas que contestarlas.

También hoy en día cada uno tiene que buscar sus propias respuestas a esas mismas preguntas. No se puede consultar una enciclopedia para ver si existe Dios o si hay otra vida después de la muerte. La enciclopedia tampoco nos proporciona una respuesta a cómo debemos vivir. No obstante, a la hora de formar nuestra propia opinión sobre la vida, puede resultar de gran ayuda leer lo que otros han pensado.

 

A través de los tiempos, la ciencia ha solucionado muchos antiguos enigmas. Hace mucho era un gran misterio saber cómo era la otra cara de la luna. Cuestiones como ésas eran difícilmente discutibles; la respuesta dependía de la imaginación de cada uno. Pero, hoy en día, sabemos con exactitud cómo es la otra cara de la luna. Ya no se puede «creer que hay un hombre en la luna, o que la luna es un queso.

 

Uno de los viejos filósofos griegos que vivió hace más de dos mil años pensaba que la filosofía surgió debido al asombro de los seres humanos. Al ser humano le parece tan extraño existir que las preguntas filosóficas surgen por sí solas, opinaba él.

 

A muchas personas, el mundo les resulta tan inconcebible como cuando un mago saca un conejo de ese sombrero de copa que hace un momento estaba completamente vacío.

En cuanto al conejo, entendemos que el mago tiene que habernos engañado. Lo que nos gustaría desvelar es cómo ha conseguido engañarnos. Tratándose del mundo, todo es un poco diferente. Sabemos que el mundo no es trampa ni engaño, pues nosotros mismos andamos por la Tierra formando una parte del mismo. En realidad, nosotros somos el conejo blanco que se saca del sombrero de copa. La diferencia entre nosotros y el conejo blanco es simplemente que el conejo no tiene sensación de participar en un juego de magia. Nosotros somos distintos.

Pensamos que participamos en algo misterioso y nos gustaría desvelar ese misterio.

 

P. D. En cuanto al conejo blanco, quizás convenga compararlo con el universo entero. Los que vivimos aquí somos unos bichos minúsculos que vivimos muy dentro de la piel del conejo. Pero los filósofos intentan subirse por encima de uno de esos fines pelillos para mirar a los ojos al GRAN MAGO DEL UNIVERSO.

 

ACTIVIDAD:

1.     Elige una pregunta Filosófica de las que se plantea en este capítulo y realiza un escrito de mínimo dos páginas, donde puedes referenciarte de pensadores que hablen del tema(citar el autor) pero que también escribas  tu punto de vista sobre este asunto

 

2.     ¿Por qué crees que es más fácil hacerse una pregunta filosófica, que contestarla?

 

 

 

SEMANA # 15 FILOSOFÍA

  CAPÍTULO # 5: LOS FILÓSOFOS DE LA NATURALEZA ... nada puede surgir de la nada...     Cuando su madre volvió del trabajo aquella ta...